12 noviembre 2016

In the library

for Octavio

There's a book called
A Dictionary of Angels.
No one had opened it in fifty years,
I know, because when I did,
The covers creaked, the pages
Crumbled. There I discovered
The angels were once as plentiful
As species of flies.
The sky at dusk
Used to be thick with them.
You had to wave both arms
just to keep them away.

Now the sun is shining
Through the tall windows.
The library is a quiet place.
Angels and gods huddled
In dark unopened books.
The great secret lies
On some shelf Miss Jones
Passes every day on her rounds.
She's very tall, so she keeps
Her head tipped as if listening.
The books are whispering.
I hear nothing, but she does.

***

para Octavio

Hay un libro que se llama
Diccionario de los ángeles.
Hace ya cincuenta años
que nadie lo abre. Lo sé
porque cuando yo lo hice
crujió la tapa del libro
y unas hojas se soltaron.
De esa forma descubrí
que una vez fueron los ángeles
numerosos como moscas.
Al atardecer llenaban
tanto el cielo, que tenías
que espantarlos con los brazos.

Ahora el sol brilla a través
de los altos ventanales.
No hay ruido en la biblioteca.
Los ángeles y los dioses,
hacinados en sus libros
tenebrosos, sin abrir.
El gran secreto se encuentra
en uno de los estantes
por los que la señorita Jones
pasa a diario en sus rondas.
Es altísima, y ladea
la cabeza, como quien
se esfuerza por oír algo.
Los libros susurran cosas.
Yo no oigo nada. Ella sí.

[Charles Simic. Gracias, @delsastre.]