27 febrero 2013

#yoenlabiblioteca, ¿y tú?

Ayer desde Recbib nos animaron a utilizar el hashtag #yoenlabiblioteca en nuestros tuits.
Si quieren leerlos todos, están recopilados aquí. Yo he recogido en esta entrada los míos y los que más me gustaron de otr@s tuiter@s...


































25 febrero 2013

Madame Snow

Madame Snow - conocida como Stella Snow en los días de botines, parasoles y fastuosos bailes - había sido aficionada a los caballos de doma blancos, los hombres de espalda cuadrada y tocados con cascos picudos, y también a las salchichas rollizas como muslos de cerdo que colgaban en la cocina de su casa, grande como un palacio. Cuando era apenas una niña, tenía el busto muy desarrollado para su edad y en numerosas ocasiones se sentaba en un palco dorado en la ópera, sintiendo cómo se le entumecían las piernas, rígida como si posara para una fotografía. La comida en casa de su padre se servía cubierta de láminas de manteca y ella comía peras gigantes, de una variedad híbrida, que tomaba de una cesta que había junto a su cama. Salía con jóvenes vestidos de negro, capaces de hacer galopar un caballo hasta reventarlo en un día de invierno y luego abandonarlo para que se congelara, momento en que el ángel del infierno acudía para posar su mano sobre la bestia; o alternaba con estudiantes con bigote que usaban sombreros adornados con cintas de colores. Tenía antojos de dulces importados de Francia y Holanda, los amantes cantaban con voces estridentes bajo su ventana y, cuando eran expulsados a puntapiés, le hacían pensar en cisnes que se alejaran volando. Poseía una boca envidiada por los invertidos, y, cuando el sordo ruido de los cañones comenzó a inquietar el país, esa boca se cerró con firmeza y ella empezó a leer.

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Los más asiduos ya saben de mi debilidad por determinadas descripciones de personajes. Recuerden la mujer con aire de ventana escandinava de Ramon Erra, el luthier Erasmus de Maxence Fermine, el butanero de Nesquens, el Raffaele de Murgia y el Luca de Baricco... a todos ellos, añado ahora a Madame Snow, de la densa y compleja El caníbal (John Hawkes, Libros del Silencio - primeras páginas en pdf), con la que ando batallando estos días. De la primera a la última frase, no me dirán que esa descripción de ahí arriba no es como para soltar una más que efusiva expresión de placer...

20 febrero 2013

Un lugar donde encontrar

























[Tute]

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Als poetes, se'ls demana un punt (o dos) de tristor i melangia, un rebost farcit de metàfores, un màster en instants de mirada perduda, capacitat per emocionar(-se), facilitat de paraula i moltes hores de vol entre sentiment i pensament, i viceversa. I bons versos.

[an→←na]

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["Litany", by Billy Collins]


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Lupita quiso un día escribir poesía...


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[Emily Dickinson]


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Visualizing Poems, by Diana Lange.


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Felicidário del 15 de enero [ilustrado por Irmão Lúcia]

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... cuando la gente dice que la poesía es un lujo, o una opción, o para las clases medias cultas, o que no se debería leer en el colegio porque es irrelevante, o cualquiera de esas extrañas tonterías que se dicen sobre la poesía y el lugar que ocupa en nuestras vidas, sospecho que a la gente que las dice le ha ido bastante bien. Una vida dura necesita un lenguaje duro, y eso es la poesía. No es un lugar donde esconderse. Es un lugar donde encontrar.

Jeanette Winterson - ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?
[No sé cómo lo he hecho, pero blogger me ha perdido la cita; la he recuperado gracias a la reseña del libro en Boomeran(g).]

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Hay días que la poesía me persigue y yo, gustosamente, me dejo atrapar.
[Esta semana, solo una dosis de Librosfera, no se me vayan a empachar...]

15 febrero 2013

¿Contenta?













Adivinen con cuál de los dos personajes me identifico 100%...

[Envidio a todo aquel que todavía no conoce a Liniers y sus Macanudos.]

13 febrero 2013

hoy no es 14 de febrero























[feliz día de no-san-valentín]

11 febrero 2013

NYC - ZGZ







































Un libro de Paul Auster dentro de un cómic de Álvaro Ortiz.
Concretamente, Brooklyn Follies dentro de Cenizas.
Y una servidora, ya se pueden imaginar, más contenta que unas castañuelas...

08 febrero 2013

Famille




















































hay 288 fotos en el álbum "famille" de alain laboile.
hay muchos niños, muchos juegos, mucho aire libre.
no hay muchos momentos de lectura. he rescatado estos para atesorarlos aquí.
pero hay mucha vida. muchas vidas.

¿pueden 288 saber a poco?

06 febrero 2013

Volando

[Pregunta de examen] ¿Por qué se inventó la escritura? ¿Qué ha aportado a los seres humanos el invento de la escritura? ¿Por qué y para qué se inventaron los primeros alfabetos?

[Respuesta de F. M. 15 años. Pakistán. Ortografía corregida.] Porque pues tú hablas que te casarás y no lo escribes pasa unos años y tu mujer te deja y tiene problemas te dirán demuéstralo, si tú tendrías escrito lo demostrarías etc..., y facilita las problemas, para demostrar es como dices una cosa pero esa cosa no se queda se vuela y si tendría escrito no estaría volando.

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F. M. no sabe que, lo escrito, también puede estar volando...



01 febrero 2013

Podemos abrir el libro

La verdad para cualquiera es algo muy complejo. Para un escritor, lo que se deja fuera dice tanto como las cosas que se incluyen. ¿Qué hay más allá de los márgenes del texto? El fotógrafo encuadra la foto; los escritores encuadran su mundo.

La señora Winterson protestó por lo que había incluido en mi libro, pero me parecía que el verdadero motivo de su enfado era lo que había dejado fuera. Hay muchas cosas que no podemos decir porque son muy dolorosas. Confiamos en que las cosas que podemos decir suavicen el resto, o lo mitiguen en cierto sentido. Las historias son compensatorias. El mundo es injusto, inicuo, inescrutable, incontrolable.
Cuando contamos una historia ejercemos el control, pero de tal modo que dejamos un hueco, una apertura. Es una versión, pero nunca la definitiva. y quizá confiamos en que alguien sea capaz de escuchar los silencios y la historia pueda continuar, ser contada una y otra vez.
Cuando escribimos ofrecemos el silencio tanto como la historia. Las palabras son esa parte de silencio que se puede expresar.

La señora Winterson habría preferido que me hubiera quedado en silencio.
¿Recordáis la historia de Filomela, que fue violada y luego el violador le arrancó la lengua para que nunca pudiera contarlo?
Creo en la ficción y en el poder de las historias porque así hablamos a través de lenguas que no son nuestras. No se nos silencia. Todos nosotros, cuando sufrimos un gran trauma, dudamos, tartamudeamos; hay grandes pausas en nuestro discurso. La cosa se atasca. Recuperamos el lenguaje a través del lenguaje de otros. Podemos recurrir al poema. Podemos abrir el libro. Alguien ha estado allí por nosotros y buceó en las palabras.
Necesitaba palabras porque las familias infelices son un pacto de silencio. Quien rompa el silencio jamás será perdonado. él o ella tiene que aprender a perdonarse a sí mismo.

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Después de un mes anclada en La liebre con ojos de ámbar (sí, para muchos uno de los mejores libros del año pasado; a mí se me ha hecho largo y pesado), floto por las páginas de ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?, la autobiografía de una de mis escritoras fetiche, Jeanette Winterson.

No se extrañen si la semana que viene aparezco por aquí con más fragmentos del libro. Y si no aparezco, tampoco: "Un libro es una puerta. La abres. La cruzas. ¿Volverás?"