27 julio 2012

Regresar

¡Qué bueno regresar a mis libros!
- término de los fatigados días -.
Casi compensa la abstinencia,
y el dolor se olvida con el placer.

Como aromas que confortan a los invitados
en el banquete, mientras esperan,
esta fragancia aligera el tiempo hasta que llego
a mi pequeña biblioteca.

Puede haber desolación afuera,
lejanos pasos de hombres que padecen,
pero la fiesta suprime la noche
y hay campanas, interiormente.

Doy las gracias a estos Parientes del Estante.
Sus caras apergaminadas
nos enamoran mientras esperamos,
y nos satisfacen al alcanzarlas.

***

Me voy de vacaciones con Murakami, con Baricco, con Ammaniti, con Landero, con Pérez Andújar, con Grassa Toro... y con este poema de Emily Dickinson muy muy presente. No me esperen levantados...

25 julio 2012

Retro












































¿Les gustan?
Pues están de suerte, porque estos cuatro son solo una muestra...

20 julio 2012

Hay

Una de las muchas cosas que me gustaría hacer al menos una vez en la vida es poder asistir a uno de los festivales literarios de Hay-on-Wye. El pueblo con más librerías por metro cuadrado volcado durante una semana en un festival literario y cultural. Algunos de los invitados de este año han sido Michael Morpurgo, Ian McEwan, Salman Rushdie, David Grossman, Mark Haddon, Mario Vargas Llosa, Jeanette Winterson, Ian Rankin, David Vann, Martin Amis, Oliver Jeffers, y un larguísimo etcétera.

Este año se han celebrado los 25 años del festival original del pueblo galés (que con los años se ha replicado en muchas otras poblaciones, Segovia entre ellas), y para celebrarlo han puesto en marcha una campaña que durará todo el año en la que, en lugar de los lectores haciendo preguntas a los autores, han sido los autores los que han propuesto 25 preguntas para que las respondan los lectores.

Las preguntas pueden contestarse a través de esta página web, y por si el inglés es un impedimento, aquí se las dejo traducidas al castellano:

1.- ¿Por qué leemos novelas?
2.- Hace 25 años, el mundo vivía atemorizado por la epidemia de SIDA, el muro de Berlín separaba Europa del Este y Europa del Oeste, China y América Latina eran considerados países en desarrollo y menos del 1% de la población mundial utilizaba teléfonos móbiles. ¿Qué cambios veremos en nuestro modo de vida dentro de 25 años?
3.- ¿Cuál fue la última cosa que hiciste con tus propias manos?
4.- ¿Qué olor te hace más feliz?
5.- ¿Crees que hemos llegado a un punto en el que el “progreso” tecnológico mata al espíritu y lo que somos, o que nos liberará a todos?
6.- ¿A qué libertades estás dispuesto a renunciar a cambio de mayor seguridad?
7.- ¿Cómo podemos conseguir que la ratio mujeres / hombres alcance la igualdad en todos los pasos de la vida, del nacimiento a la muerte, en la educación, el trabajo y el ocio?
8.- ¿Qué harías si supieras que nunca te pillarían?
9.- ¿Qué texto ha cambiado de manera más profunda tu corazón y tu mente? Frase, letra de canción, carta, libro, poema, inscripción.
10.- ¿Te gustaría que los Estados Unidos de América a) ganaran fuerza? b) siguieran más o menos igual? c) perdieran fuerza? ¿Por qué?
11.- Dentro de 25 años el cambio climático habrá creado más de 100 millones de refugiados. ¿Dónde deberían ir?
12.- ¿Eres feliz? Si la respuesta es que sí, ¿por qué? Si la respuesta es que no, ¿hay algo que puedas hacer al respecto?
13.- ¿Cómo se beneficiará el mundo de un realineamiento de los superpoderes económicos en el siglo 21?
14.- ¿Son la religión y la democracia incompatibles?
15.- La mitad de las lenguas del mundo están tan seriamente en peligro que es probable que mueran durante el curso de este siglo. ¿Importa?
16.- ¿Qué determina la comida que compras?
17.- ¿Salvarán al mundo del hambre los alimentos modificados genéticamente o la carne de laboratorio?
18.- ¿Qué pueden el campo y la ciudad aprender el uno del otro?
19.- Si te convirtieras en el líder de tu país, ¿qué es lo primero que arreglarías?
20.- ¿Qué estación (del año) te importa más y por qué?
21.- Las enfermedades mentales afectan a un 25% de nosotros cada año. ¿Debemos tratar la percepción de la enfermedad mental en el enfermo o en la sociedad?
22.- ¿Es realmente posible preocuparse por acontecimientos que tendrán lugar después de la muerte de nuestros nietos?
23.- Enséñanos algo importante que sepas.
24.- ¿Qué líderes, escritores, científicos y artistas vivos están abriendo las puertas del futuro a la humanidad?
25.- Estamos construyendo una biblioteca de literatura, música y cine. ¿Qué libro, película y disco contribuirías a ella?

18 julio 2012

Air guitar


Si además de a Marcel Proust tocando la "air guitar" en una raqueta, quieren ver a Susan Sontag vestida de oso de peluche, a Ernest Hemingway dándole una patada a una lata, o a Truman Capote echándose una siesta debajo de un sombrero, pasen y vean... 

16 julio 2012

Manifiesto

"¡Qué difícil es no caer cuando todo cae!" Antonio Machado

Y sin embargo hay quien resiste de un modo admirable, a la manera antigua y hermosa de los viejos héroes. Gentes que saben que el invierno acaba fracasando de una forma sublime y que siempre termina en primavera. Gentes que nacen cada cientos de años y cuyas pautas hay que aplicar con urgencia. Como Bill Hicks, cómico y leyenda, arrebatado a los 32 años por un cáncer. Diagnosticada su enfermedad, eligió pasar lo que quedaba de sus días junto a sus padres, en su pequeña casa de la América profunda: viendo de cerca la última vuelta del camino, dedicó su tiempo a mostrar a su familia los libros, la música y el cine que adoraba. Les abrió sus inquietudes y compartió sus pasiones. Quería que supiesen quién era. Quería que amasen lo que él amaba. Dejó escritas sus últimas palabras: "Parto con amor, con risa y con verdad, y donde quiera que haya verdad, amor y risa, ahí estaré en espíritu." Este Cuaderno recoge algunas de las cosas que amamos, resume nuestras inquietudes y refleja nuestras pasiones. Aquí están para ser compartidas, porque quizá ni el conocimiento ni la cultura aportan felicidad, pero nos recuerdan que seguimos vivos y que estamos acompañados. La capacidad de jugar, de imaginar, de fundirnos en el humor y de perdernos en la belleza, nos abre nuevos abismos pero también nuevos paraísos. Es lo que nos separa de una armonía animal, primitiva, camuflada de satisfacción existencial.

Cuanto más ignorante es una persona, menos maravilloso le resulta el mundo. Y a pesar de que a veces sintamos que nos golpea un odio cósmico, lo sigue siendo. Como decía Bill Hicks, después de todo "It's just a ride". Den ese paseo con nosotros. Cojámonos de la mano: juntos aprenderemos a fabricar bombas de patatas, uniremos a bellos amantes, buscaremos monstruos entre los colores, leeremos poemas, descubriremos que hay pueblos que se llaman Villapene y ayudaremos a Currupipi a escapar de Ambiciones. Desataremos las fuerzas de la elevación, la elegancia y el entusiasmo. Nadie puede torcerlas, como nadie puede aplacar los volcanes o controlar los maremotos. Reiremos y cantaremos con mente afilada y mirada limpia. Levantaremos nuestra copa y brindaremos como piratas, en honor a la alegría, el conocimiento y la exaltación. Quizá no hayamos elegido el juego, pero desde luego no vamos a perder.

***

Si no se les ha puesto la piel de gallina, es que les corre horchata por las venas.
Salgan, salgan ya y compren el Cuaderno de Blackie Books. Estampen su firma en el Manifiesto Cuadernista y únanse a la diversión. Seguimos vivos y estamos acompañados...

13 julio 2012

Puentes

Así, leer/escuchar/escribir es abrir para nosotros y para otros un camino de libertad. Pero se trata no de algo dado de una vez y para siempre sino de un camino, porque no es ya en un libro o en una acción sino en el tránsito, en la precariedad de lo que está dejando de ser para convertirse en otra cosa, en ese río del tiempo que va de una palabra a otra, de un libro a otro, de un gesto a otro, donde se aprende y donde se enseña. Podemos ofrecer libros y diseñar estrategias de lectura, pero servirán de poco si desarticulamos la capacidad de disparar la letra, si desactivamos su cualidad de transformarnos, de incomodarnos, de hacernos pensar. Escuché decir una vez a una maestra: "quiero ser un puente sencillo entre los libros y mis alumnos". No sé si pueda haber una definición mejor para un maestro, en cualquier nivel educativo, que la de ser un puente por el que transita un saber recibido, procesado en el crisol de lo más personal, puesto en discusión en el espejo refractario de la propia ideología, para pasarlo luego como un saber que se desea legar a los que llegan, un saber que, según consideramos, los que nos siguen no debieran perder, para que la vida se les haga más intensa, de mayor espesor, con más entidad e identidad o sencillamente más soportable.

[...]

Una obra es el espacio donde se encuentran - en el momento único que ofrece la lectura - quien escribe y quien lee, dos subjetividades a veces de distintos siglos, de distintas culturas, de distintas lenguas. Escuchar la voz, el grito, el susurro, el dolor o el asombro de una cortesana de la dinastía Tang, un funcionario del siglo de Pericles, un campesino maya k'iché, una solterona norteamericana del siglo diecinueve o una aristócrata rusa de comienzos del siglo veinte, es un encuentro que sólo nos permite el arte. Leemos en nuestra necesidad de ensimismarnos, pero también porque buscamos intensa, desesperadamente, comunicarnos. Siempre pensé, mientras hacía talleres literarios en instituciones carcelarias, en barrios o geriátricos y también en estos últimos años, mientras escribo en mi casa, que las palabras y los libros no son importantes por sí mismos, sino porque a un extremo y al otro de lo escrito o leído hay personas que se encuentran. Los libros son puentes entre personas, puentes para "aprender a pisar, a sostenerse", como dice la poeta Circe Maia.

***

El artículo de María Teresa Andruetto (premio Andersen 2012) La lectura, otra revolución, tiene otros fragmentos que podría haber reproducido aquí, pero me quedo finalmente con estos dos, con la esperanza de que piquen y vayan a leer el texto completo a Imaginaria.

11 julio 2012

09 julio 2012

Animales lectores



































No pretendo ser exhaustiva en la narración de la entrevista que Sergio Vila-Sanjuan hizo la semana pasada a Alberto Manguel, pero ya que me gusta llevar conmigo a estos encuentros alguna libreta donde anotar frases, fragmentos de diálogos, ideas, referencias a bibliografía, etc... hoy les traigo algunas de esas anotaciones, la mayoría de ellas escritas en primera persona, como si Manguel estuviera aquí hablando con ustedes. No es el caso, tendrán que fiarse de mis notas (modestia aparte, siempre se me dio bien tomar apuntes; mis profesores se sorprendían de que fuera capaz de escribir y seguir escuchando al mismo tiempo) y de mi memoria al intentar reconstruir su discurso. Un discurso que no ha perdido su sentido del humor y su frescura a pesar de la cantidad de veces que ha debido responder a las mismas preguntas. De hecho, Sergio Vila-Sanjuan empezó la entrevista, una vez finalizado el pertinente repaso a la trayectoria de Manguel, comentando que el propio Manguel reconoce que hay tres preguntas que está condenado a contestar una y otra vez: cómo fue su relación con Borges, cómo montó su biblioteca en Poitiers, y cuál es el futuro del libro. Efectivamente, Manguel está condenado a contestarlas, también en esta ocasión, como admite en un momento dado que está condenado a escribir sobre libros, lectura y bibliotecas. 

Ante Manguel, uno tiene la sensación de estar ante un sabio, un erudito... y lo mejor de todo es que es uno de esos sabios que además sabe comunicar su sabiduría y contagiar su entusiasmo. Si no han leído nada suyo todavía, pueden empezar por los enlaces que les propuse la semana pasada y seguir por La biblioteca de noche, un ensayo muy ameno - a mí Una historia de la lectura me da mucho respeto... no así La biblioteca de noche, que veo como más íntimo y cercano, un libro escrito de lector a lector.


Sin más preámbulos, con todos ustedes, lo más destacado (para mí) de la charla de Alberto Manguel.


***

El destino itinerante me convirtió en lector. Cambiábamos tanto de casa que no sabía a qué llamar hogar. Llegar a mi habitación por la noche, abrir un libro y saber que en una determinada página encontraría el mismo texto y la misma ilustración que la noche anterior era lo que me hacía sentir en casa. Le doy la razón a Marguerite Yourcenar, que dijo aquella famosa frase de "mi patria son los libros".

Al leer un libro con mucha atención, ese libro puede llegar a reflejar toda una biblioteca. Uno puede estar leyendo La Celestina y acabar relacionándola con toda la literatura universal.

Trabajar en una librería me permitió adquirir experiencia y conocimiento sobre los ciclos de los libros, los libros de fondo, cómo se comparte la lectura y, sobre todo y a base de pasarles el plumero, saber dónde están los libros. Me molesta mucho llegar a una librería, que el librero compruebe en la computadora que en el espacio de la librería hay un ejemplar de un título, pero que no sepa donde está.

En la librería nos obligaban a conocer no solo la ubicación, sino también el contenido de los libros. Me llevaba a casa muchos de ellos para leerlos, que luego no devolvía. Una vez que uno ha leído un libro ¿cómo va a devolverlo? ¿Cómo, después de la intimidad de habérselo llevado a la cama? Por eso no presto libros: prestar libros es una incitación directa al robo.

[Ante el comentario de Sergio Vila-Sanjuan de que hoy, debido a la velocidad a la que aparecen nuevos títulos y a la rotación de los mismos en las librerías, conocer el fondo de una librería es casi imposible, Manguel responde:] No, no es imposible. Los libros se dejan y los libreros no han perdido la memoria. Los únicos que no tienen memoria son los banqueros.

[Sobre los años que pasó leyendo en voz alta para un Borges que ya había perdido la visión] Todos los que ejercimos de lectores de Borges deberíamos juntarnos alguna vez en un Congreso internacional, pues Borges le pedía a todo el mundo que le leyera en voz alta. En aquellos años, por culpa de la arrogancia de la adolescencia, yo pensé que le estaba haciendo un favor a un viejito, y ahora me arrepiento de no haber tomado notas de mis encuentros con Borges.

Es igual de fácil elogiar que destruir un texto, y se pueden hacer ambas cosas con el mismo texto. Borges lo hacía constantemente, por ejemplo criticando versos de Shakespeare.

Borges aceptaba cualquier cosa: conversaciones, prólogos... podría haber escrito el prólogo a cualquier señora gorda que se le presentase.

Escribí Una historia de la lectura porque no tenía ni idea de lo que iba a escribir. En el New York Times me pidieron un ensayo sobre la lectura, que debía tener unas 10 o 15 páginas, y mientras tomaba notas sobre las diferentes características de las que quería hablar, me di cuenta de mi propia ignorancia y comencé a documentarme sobre temas como, por ejemplo, la lectura silenciosa.

[Sergio Vila-Sanjuan le pregunta: ¿Puede la humanidad dividirse entre la gente a la que le gusta leer en la cama y la gente a la que no le gusta?] Hasta ahora los libros podían dividirse según si podían leerse en la cama, o necesitaban de una mesa, o podían llevarse en el bolsillo, pero el ebook va a encargarse de acabar con estas distinciones.

Los libros se reproducen de noche. Es por eso que cualquier espacio que uno dedique a la biblioteca siempre se quedará pequeño, y los libros empezarán a invadir la casa. Ya lo están haciendo en la mía, en la que tengo una habitación de las antologías, una habitación del crimen...

Existen dos modelos de bibliotecas, las bibliotecas de exclusión y las bibliotecas de inclusión. Ambas tienen importantes representantes en el siglo VI, en el que el Papa Gregorio quemó la biblioteca palatina porque contenía libros herejes, mientras que Isidoro de Sevilla hacía grabar en la entrada de su biblioteca la frase "En esta biblioteca entran libros de todas clases".

Ante cualquier innovación tecnológica, ante cualquier instrumento, soy partidario de la pregunta: ¿A quien beneficia esto? Esto, ¿me sirve o no? Y también, ¿de dónde vienen estas urgencias, estas necesidades? Porque creo que nos han convencido de que las tenemos cuando no es así.

Como especie, somos animales lectores. Sobrevivimos porque disponemos del poder de la imaginación, porque podemos imaginar experiencias diferentes. La literatura nos permite experimentar otras personalidades, liberándonos así de las impuestas por aquellos que están en el poder.

***

ACTUALIZACIÓN: En el Diari d'un llibre vell encontrarán el vídeo completo de la entrevista. Gràcies per avisar, Xavier!

PS1: Lo siento, señor Vila-Matas, pero me fue imposible trasladar su abrazo al señor Manguel. Creo que Vila-Sanjuan hubiera sido una opción más segura para hacerle llegar su afectuoso saludo.

PS2: De nada. (Sí, hoy mi ego anda un poco más suelto de lo habitual. Lo pondré a raya antes de la próxima entrada)

06 julio 2012

Dejarlos sueltos

Cuando uno rastrea información sobre la crítica en la LIJ, encuentra que hay voces que se levantan porque “hay poca crítica en la LIJ”, porque pocos medios les dedican un espacio de relevancia. Pero es que, en realidad, no es relevante.

¿Con qué derecho un crítico es capaz de persuadir a un padre o a un profesor para que éste a su vez persuada (o, más bien, obligue) a su hijo o alumno a leer un libro en concreto? ¿No hemos sido todos niños (niños todos con la misma escuela de clásicos de la LIJ) y sabemos ya que la crítica de la LIJ es algo que «nos importa un pepino»?

A un niño o a un joven sólo hay que dejarle suelto en la sección de LIJ o en la de cómics (que forma parte ya de nuestra formación cultural y de nuestra personalidad diferenciadora respecto a otros siglos anteriores) para que encuentre lo que necesita leer en ese momento, al margen de la crítica, al margen de la imposición de los medios.

[...]

Si bien toda crítica responde a argumentos filosóficos y analíticos, a exégesis o a una variante de aquellos comentarios tan necesarios en la Edad Media para llegar a comprender mejor los textos antiguos que llegaban vía escuela de traductores de Bagdad o Toledo, la crítica de la LIJ se nos antoja como algo más parecido a esas cucharadas que nos hacían tragar de pequeño, esas cucharadas a rebosar de cualquier alimento que nos llenaba la boca y sólo deseábamos escupir porque, sencillamente, no nos gustaba. Y si, ya de mayores, aprendimos a tragarnos las cosas (incluso a disfrutar de cucharas rebosantes) sin necesidad de lucha, eso no significa que determinadas lecturas tengan que ser impuestas ni obligadas. Si tienen que ser leídas, ya se leerán en su momento. Porque forzar y persuadir lecturas a un niño o a un joven sólo produce malos lectores.

***

A través del blog Literatura infantil y juvenil actual llego al artículo de Jorge de Barnola "La crítica en la literatura infantil y juvenil", que pueden leer íntegramente en la revista online Factor Crítico, pero cuyo final, aquí reproducido, resume bastante bien el conjunto.

No sé qué pensarán ustedes. A mí me ha hecho bastante gracia (igual que me la hacen todos los que intentan épater le bourgeois), quizá porque es bastante evidente que parte de un error de base: si no existiera la crítica de LIJ, los niños y los mediadores estarían, efectivamente, "al margen de la crítica", pero bajo ningún concepto "al margen de la imposición de los medios". De hecho, estarían totalmente sujetos a la imposición de los medios, y sometidos al poder del más fuerte, el más listo, el más mentiroso o el más rico, según el caso. Por eso me río. Mi conciencia de crítica de LIJ está tranquila: yo no intento persuadir a nadie de que lea ni de que obligue a leer nada... yo leo y opino y si alguien se fía de mis opiniones más que de las mesas de novedades de El Corte Inglés, que actúe en consecuencia...

04 julio 2012

... and the living is easy.





























El tumblr Lecturimatges se está llenando de ilustraciones lectoras de lo más veraniegas... ¡no se lo pierdan!

02 julio 2012

Alberto Manguel


















Es difícil no pensar en él cuando uno necesita hacer referencia a un estudioso de la lectura. El autor de Una historia de la lectura y La biblioteca de noche, entre otros tantos (el último, El sueño del Rey Rojo, una recopilación de ensayos que está muy arriba en mi lista de deseos) estará esta tarde en Barcelona en una charla que, gracias gracias gracias, no voy a perderme. Los que no puedan acercarse hasta La Pedrera, pueden deleitarse con...

... los dos breves e intensos fragmentos suyos que han pasado por Librosfera.
... el texto "El lector ideal", que pueden encontrar en este pdf entre las páginas 15 y 17.
... el artículo "Placeres de la lectura", que le valió el 3r premio Periodístico sobre Lectura de la FGSR.
... este "Elogio de la lectura" alojado en la web de Enrique Vila-Matas.

No prometo resumen de la charla entre Manguel y Vila Sanjuan esta tarde... todo dependerá de lo inspirada que salga y del tiempo disponible, que ya saben que suele ser más bien escaso. Quien sabe...

[Fragmento de una fotografía de Ana Obiols encontrada en esta entrada del Diari d'un llibre vell en la que encontrarán otras fotografías y más información sobre la más que envidiable biblioteca de Manguel.]